Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva contra objetivos militares de Irán con el propósito de reducir su capacidad para amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo. El Comando Central estadounidense informó que la operación estuvo dirigida a instalaciones utilizadas por Teherán para poner en riesgo el tránsito marítimo.
La ofensiva ocurrió poco después de que se registraran explosiones cerca del consulado de Estados Unidos en Erbil, Irak, donde sistemas de defensa interceptaron drones que sobrevolaban la zona. Los hechos marcaron el primer incidente de este tipo desde el alto el fuego alcanzado en abril y se producen en un contexto de renovadas tensiones entre Washington e Irán.
Mientras tanto, los mercados petroleros reaccionaron con cautela. El precio del crudo Brent cerró en 84.95 dólares por barril y el WTI en 79.60 dólares, con ligeros incrementos. Analistas advierten que la incertidumbre persiste debido a la continuidad de las operaciones militares estadounidenses y al riesgo de que Irán afecte la navegación en el estrecho de Ormuz, donde el tránsito de embarcaciones comerciales se mantiene reducido.