Los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron nuevos ataques contra una base militar estadounidense en Jordania y cerca de 20 embarcaciones en el Golfo, en represalia por la destrucción de cinco petroleros iraníes por parte de fuerzas estadounidenses.
Jordania informó que interceptó 18 de los 20 misiles lanzados contra su territorio. Posteriormente, Irán aseguró haber atacado dos barcos estadounidenses, ocho petroleros y otros diez buques que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz.
La escalada también fue reportada por autoridades marítimas británicas, que señalaron daños e incidentes contra varias embarcaciones.
Los enfrentamientos han elevado nuevamente la tensión en la región y provocaron que el precio del petróleo Brent superara momentáneamente los 100 dólares por barril. El intercambio de ataques ocurre pese al alto el fuego alcanzado en abril, mientras ambos gobiernos mantienen sus advertencias de responder a cualquier nueva agresión.