El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sostuvieron una reunión privada en la Casa Blanca que ambos calificaron como positiva y productiva, en la que reafirmaron su compromiso de impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
El encuentro, el octavo desde el regreso de Trump a la presidencia en 2025, se realizó en un contexto de tensiones en Medio Oriente y tras diferencias públicas entre ambos líderes.
Aunque buscaron proyectar una relación sólida, persisten señales de desacuerdos sobre la estrategia regional.
Además del tema iraní, ambos abordaron la situación en la Franja de Gaza y los planes para la etapa posterior al conflicto. Medios israelíes señalaron que el gobierno de Netanyahu habría dado luz verde al marco legal para permitir el eventual despliegue de una fuerza internacional de estabilización en el territorio, como parte de una iniciativa respaldada por Washington.
Mientras tanto, Trump reiteró que mantiene abierta la vía diplomática con Irán, aunque advirtió que Estados Unidos respondería con firmeza si las negociaciones fracasan.