El 21 de septiembre está dedicado a crear conciencia sobre el Alzheimer, una enfermedad que afecta progresivamente la memoria, el pensamiento y la capacidad de desarrollar actividades de la vida diaria.
El Día Mundial del Alzheimer fue establecido en 1994 con el respaldo de la OMS y Alzheimer’s Disease International (ADI). Desde 2012, la conmemoración se extendió durante todo septiembre bajo el concepto de Mes Mundial del Alzheimer, con acciones dirigidas a informar, sensibilizar y promover una mayor atención hacia las personas afectadas.
Este 2026, ADI centra su campaña en el mensaje “Cuanto antes lo sepas, más puedes hacer: un diagnóstico de demencia importa”, destacando que identificar la enfermedad de manera temprana puede facilitar el acceso a alternativas de tratamiento, cuidados y diferentes formas de apoyo.
El Alzheimer provoca un deterioro gradual de las capacidades cognitivas. Conforme avanza, pueden presentarse problemas de memoria y lenguaje, desorientación y dificultades para resolver situaciones cotidianas, lo que incrementa la dependencia de otras personas.
Además del impacto en los pacientes, la enfermedad transforma la vida de las familias, quienes con frecuencia deben asumir tareas de cuidado y acompañamiento durante las distintas etapas del padecimiento.
Las investigaciones señalan que algunos cambios asociados con el Alzheimer pueden comenzar años antes de que aparezcan los primeros síntomas. Si bien no existe una causa única identificada, la edad, la genética y determinados factores relacionados con el estilo de vida forman parte de los elementos estudiados.
En este contexto, la conmemoración busca fortalecer la información sobre la enfermedad, fomentar la atención ante posibles señales de alerta y recordar que el acompañamiento y la detección oportuna son fundamentales.