Un sismo de magnitud 7.1 sacudió la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, al sur de Japón, provocando daños en infraestructura, incendios, cortes de energía y afectaciones al transporte. Las autoridades confirmaron la existencia de personas lesionadas y activaron los protocolos de emergencia, mientras se mantiene la vigilancia ante posibles réplicas.
La primera ministra, Sanae Takaichi, informó que el movimiento telúrico ocasionó daños en carreteras, puentes y edificios, además de interrupciones en el suministro eléctrico. También exhortó a la población a trasladarse a zonas seguras y seguir las indicaciones de Protección Civil.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en un centro comercial de la cadena Aeon, donde se registró una explosión después del terremoto. Equipos de rescate acudieron al inmueble tras reportarse personas atrapadas entre los escombros, mientras las autoridades investigan las causas de la detonación. La empresa señaló que clientes y trabajadores habían sido evacuados tras el primer temblor.
Los servicios médicos atendieron a decenas de personas lesionadas, incluidos pasajeros de un tren de alta velocidad. Asimismo, alrededor de 48 mil viviendas quedaron sin electricidad y fueron suspendidas todas las operaciones ferroviarias en la región, incluidos los trenes bala. El aeropuerto de Kumamoto también interrumpió sus actividades, con cancelaciones y desvíos de vuelos, mientras fallas en las telecomunicaciones complicaron las labores de emergencia.
El epicentro se ubicó a unos 20 kilómetros al sur de la ciudad de Kumamoto. Aunque la alerta de tsunami fue cancelada poco después, las autoridades advirtieron sobre el riesgo de nuevas réplicas y posibles deslaves durante los próximos días. El sismo también provocó daños parciales en el histórico Castillo de Kumamoto, una zona que aún conserva el recuerdo del devastador terremoto ocurrido hace una década.