SpaceX consiguió un avance clave en el desarrollo de Starship durante su vuelo número 14, al lograr que la etapa superior, la Ship 41, alcanzara por primera vez una órbita terrestre.
Tras despegar desde Starbase y separarse del propulsor Super Heavy, la nave realizó el encendido necesario para permanecer en órbita y posteriormente desplegó 26 satélites Starlink V3, que permanecerán alrededor de la Tierra para incorporarse a la constelación.
La misión estuvo en riesgo cuando uno de los tres motores Raptor Vacuum se apagó antes de tiempo. Sin embargo, los otros motores continuaron operando y permitieron que SpaceX autorizara finalmente la maniobra orbital. A diferencia de vuelos anteriores, que siguieron trayectorias suborbitales, esta vez Starship alcanzó la velocidad necesaria para permanecer temporalmente en órbita.
SpaceX modificó durante la misión el plan inicial de realizar unas seis vueltas a la Tierra durante casi 10 horas y anunció que la nave sería desorbitada después de aproximadamente tres horas.
El vuelo también permitirá obtener información sobre el comportamiento del escudo térmico, ya que tres de los satélites desplegados cuentan con cámaras para fotografiar la protección de la nave desde el exterior. Además, la misión incorporó modificaciones en las losetas y utilizó algunas piezas reutilizadas de la Ship 40.
Por su parte, el Super Heavy también presentó algunas incidencias, pues durante su maniobra de regreso únicamente 31 de sus 33 motores se encendieron. A pesar de ello, el propulsor completó la secuencia de retorno y amerizó frente a Starbase.