Cada 27 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Turismo, una fecha establecida en 1979 por la entonces Organización Mundial del Turismo (OMT) para recordar la aprobación de sus estatutos. La proclamación se realizó en Torremolinos, España, y la fecha fue elegida por coincidir con el cierre de la temporada turística en el hemisferio norte y el inicio de esta actividad en el hemisferio sur.
El turismo se ha convertido en una de las actividades de mayor crecimiento a nivel internacional, impulsado por la posibilidad de conocer nuevos destinos, culturas, tradiciones y paisajes. Viajar representa para millones de personas una oportunidad de descanso, aprendizaje y convivencia con comunidades de distintas regiones.
Durante las últimas décadas, el número de viajeros y los ingresos generados por esta actividad han aumentado de manera considerable. Entre los factores que han favorecido este crecimiento destacan la ampliación de los periodos vacacionales, mejores condiciones laborales, el crecimiento de la clase media, la reducción de costos en el transporte y el acceso a información turística mediante las nuevas tecnologías.
La expansión del sector también ha provocado una mayor especialización de los servicios turísticos, con opciones que van desde viajes de aventura y experiencias culturales hasta turismo de naturaleza, descanso y fotografía.
El crecimiento de la actividad turística también ha generado nuevos desafíos. Algunas ciudades y destinos enfrentan saturación durante las temporadas de mayor afluencia, lo que puede afectar a los habitantes, los servicios públicos y el entorno.
Los efectos de la llegada masiva de visitantes también son visibles en espacios naturales y sitios emblemáticos, donde el exceso de turistas puede generar daños ambientales, acumulación de residuos y riesgos para la seguridad.
Por ello, el turismo sostenible busca que los beneficios económicos y sociales de esta actividad puedan mantenerse a largo plazo, al mismo tiempo que se protege el patrimonio natural y cultural de las comunidades receptoras.
El turismo también mantiene una relación directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, particularmente con los relacionados con el trabajo decente y el crecimiento económico, el consumo responsable y la protección de los ecosistemas marinos.