Investigadores independientes de Naciones Unidas señalaron que existen motivos razonables para considerar que Estados Unidos pudo cometer crímenes de guerra contra civiles en Irán, al tiempo que denunciaron graves violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno iraní.
El informe documenta ataques contra población civil tras las ofensivas de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero. Entre los casos mencionados está el impacto de un misil Tomahawk en una escuela primaria de Minab, donde murieron más de 150 personas, incluidos unos 120 menores. También se reportó un ataque en Lamerd que dejó 22 civiles muertos.
El documento acusa además a las autoridades iraníes de intensificar la represión contra las protestas iniciadas a finales de 2025. Según los investigadores, las fuerzas de seguridad mataron a manifestantes en las 31 provincias, incluidos al menos 221 niños, además de realizar detenciones masivas y recurrir a ejecuciones.
Ante esta situación, la ONU pidió a Estados Unidos, Israel e Irán detener de inmediato las hostilidades, impulsar una salida diplomática y garantizar investigaciones independientes para determinar responsabilidades por posibles violaciones al derecho internacional.