Francia y España enfrentarán este miércoles un nuevo incremento de las temperaturas que dará inicio a la cuarta ola de calor del verano, elevando el riesgo de incendios forestales en ambos países. En España se esperan máximas cercanas a los 40 grados centígrados en varias comunidades, mientras que en el suroeste de Francia los termómetros podrían alcanzar hasta 42 grados, acompañados de vientos secos que favorecerán la propagación del fuego.
Aunque los bomberos franceses lograron estabilizar uno de los grandes incendios al oeste de Burdeos, las autoridades advirtieron que la emergencia continúa y mantienen la vigilancia ante las condiciones climáticas adversas. En esa región, el fuego ha destruido unas 42 mil hectáreas de bosque y obligó a evacuar a alrededor de 220 mil personas, entre residentes y turistas.
En España, la situación mejoró en Madrid y Ávila, donde miles de evacuados comenzaron a regresar a sus hogares. Sin embargo, el incendio en Castellón permanece fuera de control tras consumir más de 10 mil hectáreas y mantener desplazadas a unas 10 mil personas. En conjunto, los incendios de Madrid y Ávila han devastado cerca de 80 mil hectáreas, convirtiéndose en algunos de los más graves registrados en el país.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, señaló que las próximas horas serán determinantes para consolidar el control de los incendios y confió en que continúe la evolución favorable de las labores de extinción.
Las autoridades también alertaron sobre el fuerte impacto ambiental de los siniestros, que han destruido extensas áreas forestales y causado la muerte de fauna silvestre. Expertos atribuyen la creciente intensidad de las olas de calor y los incendios al cambio climático, que favorece temperaturas extremas y prolongados periodos de sequía.