Japón conmemoró este 6 de agosto un nuevo aniversario del bombardeo atómico sobre Hiroshima con un llamado a la comunidad internacional para frenar la proliferación de armas nucleares y evitar que se repitan tragedias como las de Hiroshima y Nagasaki.
Durante la ceremonia realizada en el Parque Conmemorativo de la Paz, el alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, advirtió que justificar la posesión de armamento nuclear como medida de disuasión y recurrir a la fuerza para alcanzar intereses nacionales aumenta el riesgo de nuevos conflictos devastadores. Señaló que esta visión aleja la posibilidad de construir un mundo libre de armas nucleares e invitó a la ciudadanía a mantener viva la memoria histórica y actuar en favor de la paz.
Alrededor de 50 mil personas, incluidos representantes de cerca de 120 países y regiones, participaron en el acto conmemorativo. A las 8:15 de la mañana, hora exacta en que fue lanzada la bomba atómica sobre la ciudad en 1945, se guardó un minuto de silencio acompañado por el repique de la Campana de la Paz.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, asistió por primera vez a la ceremonia como jefa de gobierno y aseguró que trabajará con un enfoque «realista» para impedir el uso de armas nucleares, dentro del marco del Tratado de No Proliferación Nuclear. Además, reiteró su compromiso de que una tragedia similar no vuelva a repetirse.
La conmemoración ocurre en medio del debate sobre la política de defensa japonesa, ya que el gobierno analiza posibles cambios a los principios no nucleares del país, lo que ha generado inquietud entre los sobrevivientes de los bombardeos atómicos, quienes expresan preocupación por el creciente respaldo internacional a la disuasión nuclear.
