El gobierno de Estados Unidos abrió investigaciones sobre el uso de programas de visas destinados a trabajadores, investigadores y académicos extranjeros, con Microsoft y nueve universidades de alto prestigio entre las instituciones bajo revisión.
El vicepresidente JD Vance informó que las pesquisas buscan determinar si empresas y centros educativos han utilizado mecanismos migratorios para contratar personal extranjero en detrimento de trabajadores estadounidenses. Entre las universidades señaladas están Harvard, Yale, Stanford, Brown, Pittsburgh, UC Davis, Caltech, Arizona State y el MIT.
Las investigaciones también analizarán el uso de visas J-1, destinadas a estudiantes, investigadores y académicos extranjeros para realizar actividades temporales en Estados Unidos. Vance sostuvo que algunas instituciones recurrirían a este programa en una proporción superior al promedio nacional, lo que, según su argumento, podría afectar oportunidades para estadounidenses.
En el caso de Microsoft, Vance anunció que la empresa será suspendida de un programa relacionado con los trámites de residencia permanente para trabajadores que ingresan con visas H-1B.
El funcionario cuestionó que la compañía haya realizado alrededor de seis mil despidos mientras continuaba utilizando miles de visas H-1B y gestionando residencias para empleados extranjeros. La administración de Donald Trump ha mantenido sus críticas a este esquema migratorio, especialmente por su posible impacto en el empleo especializado estadounidense.