Autoridades de seguridad de varios países europeos reforzaron este viernes los protocolos de vigilancia en aeropuertos y aerolíneas tras recibir una nueva serie de amenazas de bomba en Dinamarca, Bulgaria, Polonia, Italia, Portugal, Francia y República Checa.
Se trata del tercer episodio de este tipo registrado durante la semana, lo que ha provocado desvíos de vuelos, aterrizajes de emergencia, revisiones de aeronaves y evacuaciones temporales en distintas instalaciones del continente.
Entre los incidentes más recientes, el aeropuerto de Copenhague recibió nuevas amenazas por segundo día consecutivo, mientras que en Bulgaria tres vuelos de Ryanair fueron alertados, uno de los cuales tuvo que ser desviado a Plovdiv. En Italia, un avión de Wizz Air que viajaba de Praga a Roma aterrizó de emergencia en Venecia, donde las operaciones fueron suspendidas temporalmente para realizar inspecciones.
En Francia se reportaron cuatro amenazas contra vuelos que transitaban por su espacio aéreo, mientras que en Portugal y Polonia también se activaron revisiones de seguridad. Por su parte, la policía checa inspeccionó nueve aeronaves relacionadas con el aeropuerto de Praga, sin que se registraran afectaciones mayores a las operaciones.
En otro hecho, las instalaciones de la radiotelevisión pública de Irlanda, RTÉ, fueron evacuadas luego de recibir un correo electrónico con una amenaza de bomba. Mensajes similares habrían sido enviados a otros medios de comunicación de Irlanda y Reino Unido.
Aunque hasta el momento todos los avisos han resultado falsos, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar si existe una operación coordinada. Algunas amenazas fueron atribuidas por sus autores a un grupo extremista ruso denominado Estado Masculino, aunque las autoridades todavía verifican la autenticidad de esas reivindicaciones.