Los actos de antisemitismo en Reino Unido registraron un incremento del 21% en la primera mitad de 2026, de acuerdo con cifras difundidas por la organización Community Security Trust (CST), en un contexto marcado por las tensiones internacionales derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Entre enero y junio de este año se documentaron mil 926 incidentes dirigidos contra integrantes de la comunidad judía, cifra superior a los mil 598 casos reportados en el mismo periodo de 2025.
El director de la organización, Mark Gardner, advirtió que este tipo de agresiones no solo afectan a la población judía británica, sino que representan una amenaza para toda la sociedad del Reino Unido.
Uno de los hechos que generó mayor preocupación ocurrió a finales de abril, cuando dos hombres judíos fueron apuñalados en el barrio londinense de Golders Green. Las autoridades clasificaron el ataque como un acto terrorista.
Tras esa agresión, CST informó que en apenas tres días recibió 71 denuncias relacionadas con incidentes antisemitas, de las cuales 16 hacían referencia directa al ataque. La organización señaló que parte de las publicaciones detectadas celebraban la violencia contra personas judías o difundían mensajes de odio y teorías conspirativas.
En ese mismo periodo también se registraron incendios e intentos de incendiar varias sinagogas ubicadas en el noroeste de Londres, una zona con una amplia población judía. Un grupo denominado IMCR, también conocido como Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiyya (Hayi), asumió la autoría de siete de esos ataques, además de otro dirigido contra el medio de comunicación Iran International, al que el gobierno iraní considera una organización terrorista.
Las autoridades británicas ya habían alertado sobre un aumento de delitos motivados por el odio, tanto antisemitas como islamófobos, desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023. Posteriormente, el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán contribuyó a mantener un clima de tensión.
Ante este panorama, la responsable de Policía y Lucha contra la Delincuencia del Ministerio del Interior, Sarah Jones, calificó las cifras como alarmantes y reiteró el compromiso del gobierno para combatir este tipo de delitos.
Como parte de esa estrategia, el gobierno británico anunció una inversión superior a los 250 millones de libras para los próximos tres años, con el objetivo de fortalecer la seguridad y la protección policial de la comunidad judía en el país.