El papa León XIV visitó Metz, Francia, ciudad marcada por su historia durante la Segunda Guerra Mundial y vinculada con Robert Schuman, uno de los fundadores de la Unión Europea, donde participó en un encuentro religioso y un congreso sobre Europa.
Durante su intervención, el pontífice llamó a los países europeos a recuperar el diálogo y la cooperación frente al aumento de las tensiones internacionales. Señaló que el derecho internacional y el multilateralismo son herramientas fundamentales para evitar conflictos y frenar las aspiraciones de dominación.
León XIV también advirtió sobre el riesgo de una nueva carrera armamentista y pidió a las instituciones europeas apostar por un “diálogo paciente”, negociaciones y acuerdos que permitan alcanzar la paz. Recordó que la experiencia de Europa después de la Segunda Guerra Mundial demostró que naciones con intereses distintos pueden resolver sus diferencias mediante el entendimiento.
El papa cuestionó si Europa está realizando suficientes esfuerzos para construir la paz mundial o si únicamente se prepara para futuros conflictos, al tiempo que destacó la vigencia de los principios de la Declaración Schuman.