El gobierno de Venezuela pidió a la comunidad internacional liberar los recursos del Estado que permanecen congelados en el extranjero, con el objetivo de destinarlos a las labores de reconstrucción y atención de los afectados por los terremotos registrados el 24 de junio, los cuales han dejado un saldo oficial de 3 mil 685 personas fallecidas y cerca de 17 mil lesionadas.
Durante una reunión virtual con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), el canciller Iván Gil solicitó a los países que mantienen bloqueados fondos venezolanos establecer un mecanismo para liberar esos activos y utilizarlos en la recuperación de las zonas devastadas.
El funcionario sostuvo que esos recursos permanecen inmovilizados debido a las sanciones impuestas contra el país, las cuales calificó de ilegales.
Por su parte, el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, quien realiza una visita a Venezuela, informó que se requieren 296 millones de dólares para atender las necesidades de aproximadamente 1.3 millones de personas durante los próximos seis meses, como parte del plan de respuesta humanitaria.
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, impactaron principalmente el estado costero de La Guaira, donde se registró el mayor nivel de destrucción con el colapso de decenas de edificios y miles de personas desplazadas. Las autoridades actualizaron el número de víctimas mortales a 3 mil 685, cifra superior a la reportada un día antes.
El gobierno venezolano reiteró que la liberación de los activos bloqueados es una medida clave para financiar la reconstrucción de las zonas afectadas y fortalecer la atención a los damnificados.