La Secretaría de Hacienda, mediante la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), junto con la Asociación de Bancos de México (ABM), presentó una nueva guía dirigida al sector financiero para fortalecer la detección de operaciones vinculadas con extorsión y posibles esquemas de lavado de dinero.
El documento busca mejorar el monitoreo del perfil transaccional de clientes y usuarios, ante el incremento de mecanismos utilizados por grupos delictivos para introducir recursos ilícitos al sistema financiero y dar apariencia legal a fondos obtenidos mediante extorsión.
Las autoridades identificaron que cerca del 70% de las operaciones analizadas en casos de extorsión se realizaron a través de aplicaciones móviles, lo que evidencia el papel creciente de las plataformas tecnológicas en este tipo de delitos.
Además, se detectó que muchas redes de extorsión continúan operando desde centros penitenciarios, utilizando transferencias electrónicas frecuentes y movimientos rápidos de dinero para ocultar el origen ilícito de los recursos.
La guía incorpora señales de alerta, criterios para analizar operaciones sospechosas, mecanismos de monitoreo y medidas preventivas que permitirán a las instituciones financieras fortalecer sus procesos de supervisión y reducir riesgos.
Los bancos y entidades financieras tendrán un plazo de 60 días naturales para presentar la guía ante sus comités internos y posteriormente contarán con otros 60 días para implementar las disposiciones establecidas.