La crisis entre la FIFA y la UEFA continúa escalando pese al respaldo que Gianni Infantino recibió recientemente por parte de dirigentes reunidos en Marruecos.
El organismo rector del fútbol europeo dejó en claro que mantiene abierta la posibilidad de no participar en futuras Copas del Mundo, al considerar que las condiciones para recuperar la confianza en la dirigencia de la FIFA aún no se cumplen.
La UEFA sostiene que el conflicto no terminó con el retiro del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), iniciativa que proponía abrir a inversionistas privados parte de los derechos comerciales de competencias como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes. Para el organismo europeo, la FIFA debe garantizar que una propuesta similar no volverá a plantearse y establecer mecanismos que impidan decisiones unilaterales de ese tipo.
La disputa ha comenzado a sumar apoyos fuera de Europa. Tanto la Concacaf como la Conmebol han expresado críticas hacia la conducción de Infantino, mientras que el sindicato internacional de futbolistas, FIFPro, calificó la iniciativa como un abuso de poder y afirmó que la confianza en la presidencia del dirigente se encuentra seriamente dañada.
Aunque la Confederación Africana de Fútbol (CAF) mantiene su respaldo a Infantino, el presidente de la FIFA ha perdido apoyo de algunas federaciones nacionales que anteriormente lo respaldaban. Con la elección presidencial prevista para marzo de 2027, el organismo enfrenta uno de los desafíos institucionales más delicados de las últimas décadas, con la amenaza de un boicot europeo que pondría en riesgo el prestigio y el impacto comercial de los próximos Mundiales.