La controversia generada por la propuesta para permitir la participación de capital privado en algunos de los torneos más importantes de la FIFA continúa escalando. Luego de que el plan fuera retirado por la oposición de diversas organizaciones del fútbol, la UEFA evalúa emprender medidas legales contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y solicitó que se resguarde toda la documentación relacionada con la iniciativa.
De acuerdo con reportes, el organismo europeo remitió una carta formal en la que pide conservar expedientes, comunicaciones y otros documentos vinculados con el proyecto, con el propósito de evitar la pérdida de posibles pruebas en caso de que el diferendo llegue a instancias judiciales.
La solicitud también fue dirigida al empresario Joshua Kushner, así como a Greg Maffei, JPMorgan Chase & Co. y Open Economics, quienes fueron señalados como participantes en la propuesta para crear una empresa que administrara los derechos comerciales de competiciones como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes.
El plan contemplaba constituir una compañía con un valor cercano a los 20 mil millones de dólares, respaldada por inversionistas privados. Sin embargo, desde su presentación enfrentó un amplio rechazo entre federaciones y dirigentes del fútbol internacional, quienes consideraron que torneos de esa relevancia no debían quedar bajo la influencia de intereses comerciales externos.
Ante la presión ejercida por distintas organizaciones, especialmente la UEFA y sus 55 asociaciones afiliadas, la FIFA decidió retirar oficialmente la propuesta. Las federaciones europeas habían advertido incluso con no participar en competiciones organizadas por el organismo si el proyecto continuaba.
Pese a que la iniciativa fue cancelada, la disputa entre ambas instituciones permanece abierta. La UEFA sostiene que aún existen aspectos que deben esclarecerse y analiza si hubo responsabilidades derivadas del desarrollo de una propuesta que provocó una fuerte confrontación dentro del fútbol internacional.
La controversia también tuvo repercusiones internas en la FIFA. Según la información difundida, un asesor presidencial presentó su renuncia en desacuerdo con el proyecto, mientras que otro alto funcionario afirmó que empleados del organismo fueron presionados para respaldar una iniciativa con la que no coincidían.
En el ámbito político, el episodio representa un nuevo desafío para Gianni Infantino, cuya relación con el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, se ha deteriorado. Además, el conflicto ha generado cuestionamientos sobre su posición de cara a la próxima elección presidencial de la FIFA, prevista para marzo de 2027, mientras la posibilidad de un litigio mantiene abierta la confrontación entre los dos principales organismos del fútbol mundial.