El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que su gobierno podría restablecer en breve las sanciones al sector petrolero de Rusia, luego de que los países integrantes del G7 coincidieran en reforzar la presión económica y diplomática sobre Moscú con el objetivo de impulsar una solución negociada al conflicto en Ucrania.
Las declaraciones representan un endurecimiento de la postura de Washington hacia el Kremlin, después de un periodo en el que la administración estadounidense había relajado parcialmente algunas restricciones energéticas para evitar mayores incrementos en los precios internacionales del crudo, afectados por las tensiones con Irán.
Durante la cumbre del G7 realizada en Evian-les-Bains, Francia, Trump afirmó que la reanudación de las sanciones podría concretarse pronto debido a la normalización del flujo petrolero mundial tras la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético.
El mandatario explicó que el nuevo escenario fue posible gracias a un entendimiento preliminar alcanzado con Teherán, orientado a reducir la tensión regional y brindar estabilidad al mercado petrolero, lo que permitiría a Estados Unidos retomar la presión sobre Rusia.
En el marco de la cumbre, Trump sostuvo reuniones con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y con líderes europeos para abordar la situación de la guerra. El mandatario estadounidense calificó los encuentros como positivos y reiteró su intención de promover el fin de las hostilidades, al considerar que Rusia debe avanzar hacia un acuerdo de paz.
Por su parte, Zelenski insistió en la necesidad de fortalecer las capacidades de defensa aérea de Ucrania y aumentar el aislamiento diplomático de Moscú. Funcionarios europeos señalaron que existe una percepción creciente de que las fuerzas rusas muestran signos de desgaste tras más de dos años de conflicto.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó la continuidad del apoyo occidental a Kiev, mientras que varios líderes del G7 coincidieron en la importancia de mantener la presión sobre Rusia para favorecer una salida negociada.
Además de Ucrania, la situación en Oriente Próximo ocupó un lugar central en las discusiones del grupo. Trump aseguró que el estrecho de Ormuz operará con normalidad en los próximos días y defendió el acuerdo alcanzado con Irán, al sostener que impedirá el desarrollo de armas nucleares por parte de ese país.
No obstante, algunos gobiernos europeos expresaron cautela respecto a la viabilidad de un acuerdo duradero con Teherán. En ese contexto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, subrayó que cualquier pacto deberá contar con garantías sólidas para evitar una nueva escalada de tensiones en la región.