El Tribunal Superior de Londres desestimó la demanda presentada por el príncipe Harry, el cantante Elton John y otras figuras públicas británicas contra Associated Newspapers Limited (ANL), empresa editora de los diarios Daily Mail y Mail on Sunday, al determinar que no se acreditaron las presuntas violaciones a la privacidad denunciadas por los demandantes.
Luego de un juicio que se prolongó durante 11 semanas, el juez Matthew Nicklin resolvió que las pruebas presentadas no demostraban que la información publicada por los medios hubiera sido obtenida mediante prácticas ilícitas, por lo que rechazó en su totalidad las reclamaciones.
En su fallo, el magistrado indicó que existía una posibilidad razonable de que los datos difundidos por los periódicos provinieran de fuentes legales, por lo que descartó que hubiera elementos suficientes para comprobar acusaciones como interceptación de llamadas, espionaje o recopilación ilegal de información.
Además del duque de Sussex y Elton John, la acción legal fue promovida por el cineasta David Furnish, esposo del músico, así como por las actrices Sadie Frost y Elizabeth Hurley, quienes sostenían que diversas publicaciones aparecidas entre las décadas de 1990 y 2010 vulneraron su privacidad.
Tras conocerse la sentencia, Associated Newspapers celebró la resolución y afirmó que representa una contundente victoria para el Daily Mail y su equipo periodístico, al considerar que el tribunal rechazó todas las acusaciones de conducta ilegal formuladas en su contra. La empresa reiteró que las imputaciones carecían de sustento desde el inicio del proceso.
Este caso constituye el tercer y último gran litigio impulsado por el príncipe Enrique contra grupos editoriales del Reino Unido por presuntas prácticas ilegales para obtener información sobre su vida privada.
En procesos anteriores, el hijo menor del rey Carlos III obtuvo una indemnización de Mirror Group Newspapers tras comprobarse el uso de escuchas telefónicas en algunos casos, además de recibir una disculpa por parte de News Group Newspapers. Sin embargo, en esta ocasión el tribunal concluyó que las acusaciones contra Associated Newspapers no pudieron demostrarse.
Durante el juicio, Harry aseguró que la editorial recurrió a métodos como la interceptación de mensajes de voz, escuchas telefónicas y la contratación de investigadores privados para obtener información utilizada en reportajes publicados entre 1993 y 2018. No obstante, el juez determinó que no existían pruebas suficientes para respaldar esas afirmaciones.
Harry mantiene desde hace varios años una disputa pública con la prensa sensacionalista británica, a la que responsabiliza por el acoso mediático que enfrentó su madre, la princesa Diana, antes de su fallecimiento en 1997. Asimismo, ha reconocido que su batalla legal contra los tabloides ha generado tensiones dentro de la familia real.
Pese al revés judicial, el duque de Sussex continúa en el Reino Unido para participar en actividades benéficas relacionadas con los Juegos Invictus y mantiene abiertos otros procesos legales vinculados con las medidas de seguridad durante sus visitas al país. La resolución fortalece la posición legal de Associated Newspapers en uno de los casos más mediáticos sobre privacidad y libertad de prensa en los últimos años.