La Secretaría de Bienestar, mediante la Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, dio a conocer que el programa Sembrando Vida comenzó en 2026 la siembra de alrededor de 300 millones de plantas como parte de su estrategia de recuperación ambiental. Esta acción se inscribe en una meta mayor que proyecta alcanzar, para 2030, un total de mil 500 millones de plantas destinadas a restaurar ecosistemas en México, consolidándose como una de las iniciativas más amplias a nivel global en esta materia.
En esta fase, el programa colabora con más de 500 núcleos agrarios y comunidades distribuidas en 613 municipios, donde se impulsa la producción y plantación de especies herbáceas, arbustivas y arbóreas. Se trata de más de 230 especies nativas y endémicas que contribuirán a la rehabilitación de 21 ecosistemas en diversas regiones del país.
La subsecretaria Columba Jazmín López Gutiérrez subrayó que estos avances reafirman a Sembrando Vida como la estrategia de restauración productiva más importante del país. Además, destacó que, en línea con lo señalado por la presidenta Claudia Sheinbaum, este modelo busca posicionarse como una propuesta replicable a nivel internacional al combinar la recuperación de ecosistemas, la producción de alimentos y la lucha contra el cambio climático.
Las acciones abarcan territorios que van desde la Sierra Rarámuri, la Sierra Madre Oriental y la Huasteca, hasta la Meseta Purépecha, la Mixteca, las costas afromexicanas, los Altos de Chiapas y la península de Yucatán, lo que refleja la riqueza biocultural de México y el papel clave de las comunidades en la restauración de sus entornos.
En esta segunda etapa, el programa pone énfasis en la conservación, recuperación y conexión de ecosistemas esenciales para procesos vitales como la recarga de acuíferos, la producción de oxígeno y la seguridad alimentaria en zonas rurales.
El uso de especies nativas es fundamental en esta estrategia, ya que su adaptación a las condiciones locales incrementa su supervivencia y favorece procesos naturales como la regeneración del suelo, la retención de humedad, la captura de carbono y la generación de hábitats para la fauna.
Asimismo, se impulsa la preservación de especies con valor biocultural mediante la recolección comunitaria de semillas y su producción en viveros locales, integrados por más de 18 mil Comunidades de Aprendizaje Campesino.
De forma paralela, Sembrando Vida coordina acciones con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Comisión Nacional Forestal y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, con presencia en 32 Áreas Naturales Protegidas, 60 Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación y 10 sitios del Programa Nacional de Restauración Ambiental.
Estos logros se suman a los resultados de la primera etapa del programa, en la que se plantaron más de mil 200 millones de árboles en un millón de hectáreas. En esta nueva fase, además de continuar con la producción, se fortalece la restauración ecológica y la conectividad de los ecosistemas, reafirmando a Sembrando Vida como un referente internacional en la búsqueda de equilibrio entre desarrollo, medio ambiente y bienestar social.