Una de cada cinco mujeres atraviesa algún problema de salud mental durante el embarazo o en los primeros años de la maternidad, una situación que se considera frecuente debido a los cambios hormonales, biológicos y emocionales propios de esta etapa, señaló la psicóloga Aracely Martínez Moreno.
La especialista subrayó la necesidad de dejar de idealizar la maternidad y reconocer que también puede ser una etapa compleja, marcada por cansancio, incertidumbre y malestar emocional.
Martínez Moreno, del Centro Neurológico y de Sueño, explicó que es importante no reducir la maternidad a una visión exclusivamente romántica, ya que si bien puede ser una experiencia significativa, también implica una carga importante. Indicó que las mujeres atraviesan transformaciones físicas y hormonales, así como distintos procesos de duelo, los cuales en ocasiones generan culpa al ser vividos como algo negativo, cuando en realidad son reacciones naturales.
La especialista detalló que la maternidad puede entenderse como una etapa de “matricencia”, comparable a la adolescencia, debido a los profundos cambios hormonales, físicos y emocionales que implica, además de ajustes en la vida cotidiana como la alimentación, el descanso, la vida social y el desarrollo profesional.
Asimismo, señaló que es normal que las madres se sientan rebasadas o necesiten descanso, ya que el cuidado constante de un bebé puede implicar incluso descuidar necesidades básicas como bañarse o alimentarse.
En este sentido, destacó la importancia de reconocer y validar las emociones, incluyendo el enojo o la frustración, sin culpa.
La experta recomendó hacer pausas para identificar lo que se siente y recordar que se trata de un proceso de adaptación que con el tiempo mejora, además de realizar ajustes progresivos en la rutina diaria.
Martínez Moreno también resaltó la importancia de establecer hábitos que favorezcan el descanso, como rutinas de sueño tranquilas para madre y bebé, reducir la exposición a pantallas, utilizar iluminación tenue durante la noche y tener a la mano los elementos necesarios para el cuidado del recién nacido, con el fin de disminuir la activación constante.
De igual forma, enfatizó la relevancia de contar con redes de apoyo, ya sea de la pareja, familiares o comunidades de madres, amigas o grupos de acompañamiento emocional, donde exista confianza y ausencia de juicio.
Finalmente, la psicóloga señaló que la maternidad puede vivirse desde dos perspectivas: una de sufrimiento prolongado o una de adaptación consciente, en la que se buscan estrategias para sobrellevar la etapa. Además, recomendó que antes de decidir ser madre o padre se realice un proceso de autoconocimiento, se reflexione sobre la motivación personal y se busque información o apoyo profesional en caso necesario.