Los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, encabezaron este lunes el desfile militar con motivo del Día de la Fiesta Nacional de España, una ceremonia que congregó a las principales autoridades del país y rindió homenaje a los integrantes de las Fuerzas Armadas.
La celebración comenzó con la interpretación del himno nacional y la revista de tropas por parte del monarca, quien estuvo acompañado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, entre otros representantes institucionales. Posteriormente, se realizó el homenaje a los militares fallecidos en cumplimiento de su deber, durante el cual Felipe VI y la princesa Leonor depositaron una corona de laurel.
La exhibición incluyó un desfile aéreo con 50 aeronaves y 32 helicópteros, además de la participación de más de cuatro mil integrantes de las Fuerzas Armadas, cuerpos de seguridad y organismos civiles. Entre los momentos destacados estuvieron el salto de un paracaidista con la bandera española, el paso de vehículos militares y la participación de unidades de la Guardia Real, la Guardia Civil y la Policía Nacional.
La Legión también atrajo la atención del público con su característico paso acelerado y la presencia de Babieca, la cabra que acompaña a esta unidad militar y que debutó en un acto de estas características. Asimismo, los Regulares de Ceuta y Melilla participaron en el desfile, en vísperas de la visita que los Reyes realizarán a ambas ciudades autónomas los días 13 y 14 de octubre.
Durante la ceremonia, la princesa Leonor, quien vistió el uniforme del Ejército de Tierra, protagonizó una anécdota cuando se le desprendió la insignia del Toisón de Oro, que posteriormente fue colocada de nuevo por su padre. La heredera de la Corona asistió por primera vez al desfile desde que concluyó su formación militar el pasado verano.
Tras casi dos horas de actividades, el desfile concluyó con el paso de las unidades a caballo de la Guardia Real. Los Reyes y sus hijas se trasladaron después al Palacio Real, donde se celebrará la tradicional recepción con cerca de mil invitados, entre ellos representantes de Ceuta y Melilla.