Alemania contabilizó este verano alrededor de 15 mil 800 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas, la cifra más elevada registrada hasta ahora, informó el Instituto Robert Koch (RKI), organismo nacional de salud.
El dato supera el récord de 14 mil muertes reportado apenas la semana pasada, correspondiente al periodo hasta el 9 de agosto. Las personas mayores de 75 años fueron las principales afectadas por los efectos del calor.
Uno de los periodos más críticos ocurrió entre el 22 y el 28 de junio, cuando se estimaron unas 9 mil 600 defunciones vinculadas a las temperaturas extremas. Durante esos días, algunas zonas de Alemania alcanzaron registros superiores a los 41 grados Celsius.
El RKI también calculó cerca de 4 mil muertes adicionales entre finales de julio y mediados de agosto, en otra etapa marcada por temperaturas excepcionalmente elevadas.
El intenso calor y la sequía afectaron a amplias regiones de Europa durante el verano, elevando los riesgos para la población, especialmente para quienes padecen enfermedades cardiovasculares, pulmonares o renales.
Las autoridades explican que estas muertes se calculan mediante modelos estadísticos que comparan la mortalidad registrada durante las olas de calor con la observada en periodos sin temperaturas extremas. Esto se debe a que el calor generalmente no aparece como causa directa en los certificados de defunción, sino que puede agravar padecimientos previos hasta provocar el fallecimiento.