Rafael Márquez vuelve a ponerse la camiseta de México, ahora desde el lugar donde alguna vez soñó estar. El histórico exdefensa fue presentado oficialmente como nuevo director técnico de la Selección Mexicana, con la enorme responsabilidad de darle continuidad al proyecto que dejó Javier Aguirre y comenzar una nueva etapa al frente del equipo nacional.
La presentación llegó después de un Mundial 2026 que dejó motivos para recuperar la ilusión. México terminó en el noveno lugar del torneo, muy por encima del sitio 22 que ocupó en Qatar 2022. Mikel Arriola, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, destacó que el Tri fue la segunda selección mejor ubicada de América, únicamente detrás de Argentina, y además terminó como el mejor representante de Concacaf. Ahora, ese buen momento representa el punto de partida para Márquez.
Visiblemente emocionado, el exjugador reconoció que asumir el cargo representa un sueño hecho realidad. Recordó con gratitud la oportunidad que tuvo de trabajar junto a Javier Aguirre, experiencia que le permitió aprender, conocer al grupo y prepararse para el momento que finalmente llegó. Márquez dejó claro que no pretende comenzar desde cero, sino construir sobre una base que ya conoce y que le genera confianza.
El nuevo entrenador también dejó claro qué Selección quiere para los próximos años: un equipo con personalidad, competitivo y, sobre todo, capaz de volver a hacer sentir orgullosos a los mexicanos. Su deseo es que los jugadores defiendan la camiseta con entrega y que la afición pueda reconocerse nuevamente en el equipo nacional.
Con Márquez comienza así un capítulo que tiene un significado especial. El hombre que durante años defendió a México dentro de la cancha ahora tendrá la misión de hacerlo desde el banquillo, con la experiencia de una carrera histórica y la ilusión de llevar al Tri hacia una nueva historia de grandeza.
