El papa León XIV dedicó la intención de oración de septiembre al cuidado del agua, e invitó a la Iglesia y a las personas de buena voluntad a valorar este recurso como un don esencial para la vida, promoviendo su uso responsable, justo y solidario.
La iniciativa coincide con el inicio, este 1 de septiembre, del Tiempo de la Creación 2026, cuyo lema es “Agua Viva”, y es impulsada por la Red Mundial de Oración del Papa mediante el programa Reza con el Papa.
En su mensaje, el pontífice destacó el significado espiritual del agua dentro de la tradición cristiana, particularmente en el Bautismo, donde representa la gracia, la renovación y el amor de Dios. A partir de esta visión, señaló que proteger el agua también significa proteger la vida y la dignidad de las personas.
La reflexión plantea que el agua no debe considerarse una propiedad o instrumento de poder, sino un bien destinado a todos. En este sentido, recuerda que las comunidades más vulnerables son las que suelen enfrentar mayores dificultades por la escasez, contaminación o falta de acceso al agua potable.
El llamado también contempla acciones cotidianas, como evitar el desperdicio, reducir la contaminación, fomentar una cultura de responsabilidad ambiental y educar a las nuevas generaciones sobre la importancia de preservar los recursos naturales.
León XIV pidió además adoptar una vida más sobria y solidaria, especialmente con quienes deben recorrer largas distancias para obtener agua limpia o padecen enfermedades relacionadas con su escasez.
Con esta intención, el Papa propone unir oración, responsabilidad ambiental y compromiso social, bajo la idea de que cuidar el agua es una forma concreta de proteger la creación y respaldar el derecho de todas las personas a disponer de este recurso indispensable.