BUNIA, 28/05/2026.- Voluntarios de la Cruz Roja reciben capacitación para realizar entierros seguros en Bunia, provincia de Ituri, República Democrática del Congo. Un total de 238 "muertes sospechosas" se han registrado hasta la fecha por la epidemia del virus del Ébola declarada el pasado día 15 en el este de la República Democrática del Congo (RDC), informó el Gobierno congoleño. El brote se detectó en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia, pero se ha expandido a las también provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur, así como a la vecina Uganda. EFE/ Federación Internacional de la Cruz Roja y La Media Luna Roja (FICR) - SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO) -
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer que en la República Democrática del Congo se han contabilizado 906 casos sospechosos de ébola, además de 223 posibles fallecimientos que continúan bajo investigación.
El brote está relacionado con la variante Bundibugyo del virus, la cual sigue activa en territorio congoleño y también se ha extendido a Uganda. En ese país se confirmaron siete contagios, de los cuales tres fueron importados desde la RDC, además de registrarse una muerte. La OMS precisó que hasta ahora no se han detectado contagios comunitarios en Uganda.
En la República Democrática del Congo se han confirmado 125 infecciones y 17 decesos en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. De acuerdo con Anaïs Legand, integrante del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, la mortalidad entre los casos confirmados se ubica entre el 30 y el 50 por ciento.
La especialista advirtió que la cifra representa un alto riesgo, ya que hasta cinco de cada diez pacientes podrían perder la vida, aunque aclaró que la información aún es preliminar y requiere investigaciones adicionales.
Legand señaló que la detección y atención médica temprana podrían disminuir el número de muertes. Sin embargo, la OMS recordó que actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicamente para combatir la enfermedad causada por la cepa Bundibugyo.
Asimismo, el organismo internacional indicó que las vacunas y terapias experimentales solo deberán utilizarse dentro de ensayos clínicos controlados. Para ello, la OMS reunió a expertos con el objetivo de evaluar posibles medidas de respuesta y analizar candidatos a tratamientos y vacunas que podrían probarse de manera prioritaria.
La agencia también informó que trabaja junto con las autoridades de Congo y Uganda, así como con el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades, para desarrollar estudios clínicos bajo estrictos lineamientos éticos.