La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) redujo sus previsiones económicas para 2026 y advirtió que la guerra en Oriente Medio podría frenar el crecimiento mundial y elevar la inflación debido al encarecimiento de la energía y los fertilizantes.
En su más reciente informe, el organismo señaló que, si las afectaciones derivadas del conflicto son temporales, la economía global crecería 2.8% en 2026; sin embargo, si la crisis se prolonga hasta 2027, la expansión podría desacelerarse hasta 2.1%. Además, alertó que algunas economías podrían enfrentar riesgos de recesión si continúan las turbulencias.
La OCDE destacó que el impacto económico se extendería más allá del fin de las hostilidades, debido a los daños en infraestructura, los problemas logísticos y las alteraciones en las cadenas de suministro. Asia, los países en desarrollo y las naciones del Golfo serían de los más afectados, aunque las repercusiones alcanzarían a la economía global.
Bajo un escenario de estabilización, el organismo proyecta para 2026 un crecimiento de 2% en Estados Unidos, 4.5% en China y 0.8% en la zona euro. Para México, recortó su expectativa de crecimiento a 1.3%.
Asimismo, estimó que la inflación en las economías del G20 aumentará de 3.4% en 2025 a 4% en 2026, antes de moderarse en 2027. Ante la incertidumbre, recomendó a gobiernos y bancos centrales mantener prudencia en las medidas de apoyo y en la política monetaria para contener nuevas presiones inflacionarias.