El cine mexicano está de luto. La Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI) confirmó el fallecimiento de Elsa Aguirre, una de las grandes figuras de la Época de Oro del cine nacional, quien murió a los 95 años, dejando un legado que marcó a varias generaciones.
Originaria de Chihuahua, donde nació el 25 de septiembre de 1930, Elsa Aguirre conquistó al público desde su juventud gracias a su extraordinaria belleza, carisma y talento. Su carrera artística comenzó tras obtener el triunfo en un certamen de belleza organizado por CLASA Films Mundiales, oportunidad que compartió con su hermana Alma Rosa Aguirre y que abrió las puertas a una trayectoria brillante en la pantalla grande.
Su primera aparición en el cine fue en «El sexo fuerte» (1945), dirigida por Emilio Gómez Muriel. A partir de entonces, se consolidó como una de las actrices más versátiles de su generación, interpretando con la misma naturalidad personajes llenos de inocencia, fortaleza y pasión.
Entre las producciones que la convirtieron en un referente destacan «Algo flota sobre el agua», «Lluvia roja», «Cuatro noches contigo» y «La culta dama», películas que evidenciaron su evolución artística y la posicionaron como una de las grandes divas del cine nacional.
Durante su extensa carrera compartió escena con algunas de las máximas figuras del espectáculo mexicano, entre ellas Pedro Infante, Jorge Negrete, Arturo de Córdova, Pedro Armendáriz e Ignacio López Tarso. También trabajó junto a destacadas actrices como Gloria Marín, Marga López y su hermana Alma Rosa, además de participar en proyectos con íconos de la comedia como Mario Moreno «Cantinflas» y Germán Valdés «Tin Tan».
Con el paso de los años decidió retirarse gradualmente del cine para dedicar su vida al bienestar personal. Encontró en el yoga y el vegetarianismo un estilo de vida que, según expresó en diversas ocasiones, contribuyó a conservar su salud y vitalidad. Aunque dejó los papeles protagónicos, permaneció cercana al público con participaciones en telenovelas como «Acapulco, cuerpo y alma» y «Mujeres engañadas».
La partida de Elsa Aguirre representa el adiós a una de las últimas grandes estrellas del Cine de Oro mexicano. Su elegancia, talento y extensa filmografía, integrada por más de 30 películas, permanecen como parte esencial del patrimonio cultural y artístico de México.