México y Perú acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas, interrumpidas desde finales de 2025 a raíz del asilo otorgado por el Gobierno mexicano a Betssy Chávez, ex primera ministra del destituido presidente peruano Pedro Castillo.
Como parte del acuerdo, Perú concedió un salvoconducto a Chávez, quien permanecía asilada en la Embajada de México en Lima, para trasladarse a territorio mexicano. El Gobierno peruano aclaró que mantiene el derecho de solicitar su eventual extradición, de acuerdo con los tratados vigentes entre ambos países.
El canciller peruano, Carlos Espá, informó que Chávez salió de Perú cerca de la medianoche del jueves rumbo a México y señaló que se encontraba en buenas condiciones de salud, luego de que la presidenta Keiko Fujimori autorizara el salvoconducto.
Chávez enfrenta un proceso judicial en Perú por presunta conspiración contra el Estado y por su participación en el intento de Castillo de disolver el Congreso en diciembre de 2022.
La crisis diplomática también había provocado que ambos países permanecieran sin embajadores desde principios de 2023, debido a las diferencias entre Lima y Ciudad de México por el respaldo del Gobierno mexicano a Castillo.