La Selección Mexicana se despidió de la justa mundialista 2026 con la frente en alto tras protagonizar uno de los encuentros más emocionantes de los octavos de final. Aunque cayó 3-2 ante Inglaterra, el Tricolor dejó claro que estuvo a la altura de una de las potencias del fútbol mundial y peleó hasta el último segundo por el boleto a los cuartos de final.
En un Estadio Ciudad de México repleto y con una afición que nunca dejó de alentar, el encuentro comenzó con una hora de retraso debido a una tormenta eléctrica. Una vez que el balón rodó, México mostró personalidad, intensidad y carácter frente a un rival de gran jerarquía.
Inglaterra tomó ventaja con dos anotaciones de Jude Bellingham en los primeros minutos, pero el conjunto dirigido por Javier Aguirre no bajó los brazos. Julián Quiñones devolvió la esperanza antes del descanso con un gol que volvió a encender a la afición y confirmó que el Tricolor estaba dispuesto a pelear hasta el final.
La segunda mitad fue un reflejo del espíritu combativo de México. La expulsión de Jarell Quansah dejó a Inglaterra con diez jugadores y el equipo nacional se lanzó con determinación al ataque. Sin embargo, un penal convertido por Harry Kane amplió momentáneamente la ventaja inglesa. Lejos de rendirse, México respondió de inmediato con otro penal ejecutado por Raúl Jiménez para colocar el 3-2 y desatar la emoción en las tribunas.
Los minutos finales fueron de auténtica presión mexicana. El Tricolor encerró a Inglaterra en su propio campo, generó peligro constante y estuvo cerca de encontrar el empate en varias ocasiones. El silbatazo final decretó la eliminación, pero también reconoció el enorme esfuerzo de una selección que dejó todo sobre la cancha y que hizo sufrir a uno de los favoritos para conquistar el título.
Con esta victoria, Inglaterra avanzó a los cuartos de final, donde enfrentará a Noruega. México, en cambio, pone fin a su participación en la justa veraniega con una actuación que deja sensaciones positivas y el reconocimiento de una afición que vio a un equipo competitivo, valiente y entregado de principio a fin.