El encuentro de octavos de final entre México e Inglaterra tendría un cambio de horario de última hora y dejaría de disputarse a las 18:00 horas, como estaba previsto originalmente. La nueva programación contempla que el silbatazo inicial sea entre las 11:00 y las 12:00 horas, tiempo del centro de México.
El ajuste es resultado de un acuerdo entre la FIFA y las empresas encargadas de la transmisión televisiva, con el objetivo de reorganizar la jornada de competencia y favorecer la cobertura internacional del torneo.
Aunque para la tarde del domingo se pronostican lluvias y posibles tormentas eléctricas en la Ciudad de México, fuentes cercanas a la organización indican que la modificación responde principalmente a cuestiones de programación y a la búsqueda de un horario más conveniente para las audiencias de Europa.
La nueva hora también obligará a los equipos a modificar su logística y preparación para el compromiso. La decisión ya habría sido comunicada a las selecciones involucradas, aunque únicamente falta que la FIFA haga oficial el anuncio.
El cambio no solo afectará el partido entre México e Inglaterra, sino que forma parte de una reestructuración más amplia del calendario de ese día. Como parte de los ajustes, el enfrentamiento entre Brasil y Noruega también sería reprogramado para iniciar alrededor de las 15:00 horas.
La reorganización busca dejar un margen suficiente entre ambos encuentros para evitar complicaciones en caso de que alguno se extienda a tiempos extra o definición por penales, una situación frecuente en las rondas de eliminación directa. Con ello, la organización pretende garantizar el desarrollo ordenado de la jornada y facilitar tanto la operación del estadio como las transmisiones internacionales.