Las fuertes precipitaciones registradas el domingo en la Ciudad de México generaron una acumulación superior a los 12.5 millones de metros cúbicos de agua, lo que llevó a las autoridades capitalinas a poner en marcha el Plan Tlaloque 2.0 para atender las afectaciones. En toda la Zona Metropolitana del Valle de México se contabilizaron más de 27.7 millones de metros cúbicos de lluvia durante la jornada.
Los reportes oficiales señalaron que las mayores cantidades de lluvia se presentaron en distintos puntos de la capital y el Estado de México. Entre los registros más altos destacaron 31 milímetros en la estación El Molino, en Iztapalapa, y 27.5 milímetros en El Venado, en Huixquilucan. También se reportaron precipitaciones importantes en alcaldías como Tlalpan, Cuajimalpa y Gustavo A. Madero.
Como consecuencia de la tormenta, el Heroico Cuerpo de Bomberos atendió diversos incidentes, entre ellos la caída de 20 árboles, nueve inundaciones de consideración, cinco cortocircuitos y tres postes derribados.
Para hacer frente a las emergencias, la Secretaría de Gestión Integral del Agua movilizó a 120 trabajadores y 49 unidades especializadas, incluyendo equipos hidroneumáticos, vehículos de bombeo de emergencia y maquinaria Hércules. Estas acciones permitieron atender cerca del 23 por ciento de los encharcamientos registrados, principalmente en Tláhuac, Xochimilco y Venustiano Carranza.
Las autoridades capitalinas informaron que el operativo contempla un monitoreo permanente de la infraestructura hidráulica. Hasta el momento, indicaron que presas, ríos y canales permanecen dentro de niveles seguros, por lo que no existe un riesgo mayor para las comunidades cercanas.
Las brigadas de atención también intervinieron en diversos puntos considerados críticos, como el cruce de Felipe Ángeles y avenida Tláhuac, donde se realizaron trabajos de desazolve y extracción de agua acumulada para restablecer la circulación vehicular.
El Gobierno de la Ciudad de México señaló que continuará con labores de supervisión y mantenimiento en la red de drenaje, además de inspecciones técnicas en las zonas con mayores precipitaciones, con el objetivo de reducir riesgos ante las lluvias que se prevén en los próximos días.