Irán lanzó este jueves nuevos ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses en Kuwait, pese a las advertencias del presidente Donald Trump. El ejército kuwaití informó que logró interceptar la ofensiva y calificó el hecho como una amenaza directa contra su seguridad y una violación al derecho internacional.
Teherán también afirmó haber atacado la base aérea de Al Minhad, en Emiratos Árabes Unidos, aunque las autoridades de ese país no reportaron una agresión. La escalada ocurre después de recientes bombardeos contra territorio iraní, que, según el gobierno de Irán, dejaron 19 muertos y decenas de heridos, incluidos asistentes a una boda en el distrito de Sirik.
El conflicto también impactó a los mercados energéticos. El precio del petróleo registró incrementos ante el temor de una mayor inestabilidad en la región, mientras permanece restringido el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que antes de la guerra circulaba cerca de una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Las hostilidades se reanudaron el domingo, después de un mes de tregua. Irán ha advertido que implementará una nueva estrategia militar, diplomática y económica contra Estados Unidos e Israel, mientras Washington mantiene sanciones y medidas de presión económica contra Teherán.