El Gobierno federal informó que la principal línea de investigación sobre el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, apunta a una presunta represalia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), luego de que integrantes de esa organización criminal aseguraran haber considerado como una provocación las acciones emprendidas por el presidente municipal contra sus operaciones en la región.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, explicó que las indagatorias permitieron identificar a Ramón Álvarez Ayala, alias El R1, como el presunto autor intelectual del crimen. De acuerdo con las declaraciones recabadas y diversos actos de investigación, el líder de una célula del CJNG habría ordenado el ataque tras considerar que las decisiones y postura del edil afectaban los intereses del grupo delictivo.
El funcionario señaló que esta hipótesis se sustenta en entrevistas, testimonios y trabajos de inteligencia realizados por las autoridades, aunque precisó que será durante el proceso judicial cuando se determine con plena solidez jurídica la responsabilidad de El R1 y se confirmen los motivos que derivaron en el homicidio.
Como parte de la investigación, las autoridades también realizaron intervenciones telefónicas autorizadas por un juez, además de otras labores de inteligencia, mediante las cuales obtuvieron indicios de que Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, máximo líder del CJNG, fue informado previamente de que el atentado contra el alcalde sería ejecutado. No obstante, García Harfuch aclaró que, hasta el momento, no existen elementos que indiquen que él haya ordenado directamente el asesinato, sino que únicamente habría sido notificado por El R1.
Las pesquisas también permitieron establecer que Ramón Álvarez Ayala mantenía un amplio margen de operación dentro de la estructura criminal en Michoacán. Tras recuperar su libertad en 2022, retomó el liderazgo de la célula conocida como Los Rs, dedicada presuntamente a actividades como extorsión, cobro de piso, narcotráfico y tráfico de armas, lo que le habría permitido tomar decisiones de alto impacto dentro de la organización.
Luego de su reciente captura durante un operativo en Atotonilco El Alto, Jalisco, en el que integrantes de su escolta enfrentaron a elementos del Ejército, las autoridades confirmaron que el control de esa célula criminal habría quedado en manos de su hermano, Rafael Álvarez Ayala, identificado con los alias de El R2 o El Barbas, mientras continúan las investigaciones para esclarecer por completo el homicidio del alcalde de Uruapan y deslindar todas las responsabilidades.