La privación de la libertad del presidente municipal de Taxco, Juan Andrés Vega Carranza, y de su padre, el médico Juan Vega Arredondo, estaría relacionada con el grupo criminal conocido como La Familia Michoacana, según las primeras líneas de investigación tras su localización con vida en el Estado de México.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, señaló que todo apunta a la posible participación de dicha organización delictiva en el secuestro del alcalde y su padre, quienes fueron hallados con vida luego de un amplio operativo coordinado entre autoridades federales y estatales de Guerrero y el Estado de México.
El 11 de abril se reportó la desaparición de Juan Vega Arredondo, sin que en ese momento se registrara alguna demanda económica por su liberación. De acuerdo con la información oficial, fue interceptado mientras transitaba por la carretera Taxco-Cuernavaca. Al día siguiente, el 12 de abril, su vehículo fue localizado, lo que intensificó las labores de búsqueda.
Tras confirmarse la desaparición, el alcalde Juan Andrés Vega Carranza inició la búsqueda de su padre por cuenta propia; sin embargo, en menos de 24 horas también fue reportado como desaparecido.
Ante la doble desaparición, se desplegó un operativo conjunto tras la coordinación con la gobernadora Evelyn Salgado y por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum. Las acciones se concentraron en la zona limítrofe entre Guerrero y el Estado de México, donde se tenían indicios de su posible ubicación.
Finalmente, ambos fueron encontrados con vida en territorio mexiquense. Según las autoridades, fueron liberados en esa entidad, puestos bajo resguardo policial y posteriormente trasladados vía aérea a Iguala, Guerrero, para evaluar su estado de salud y recabar sus declaraciones.
El operativo incluyó despliegues por aire y tierra, con participación de elementos de la Defensa, Marina, Guardia Nacional, Fiscalía General de la República, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como corporaciones estatales, quienes lograron ubicar posibles rutas de traslado que condujeron a su localización.
Las indagatorias apuntan a la posible implicación de La Familia Michoacana, grupo con presencia en la región. De acuerdo con autoridades, existen antecedentes de amenazas contra el alcalde, incluyendo la colocación de al menos dos mantas en su contra en el último año.
Este contexto fortalece la hipótesis de que el secuestro pudo haber sido una acción directa del grupo criminal como forma de presión o represalia. No obstante, las investigaciones continúan abiertas para confirmar la autoría y esclarecer las circunstancias del caso.