Los instantes finales del Learjet 60, matrícula N722BD, que se accidentó el pasado 1 de noviembre en Florida, Estados Unidos, fueron reconstruidos mediante una simulación en tercera dimensión, elaborada a partir de registros de seguimiento aéreo y comunicaciones reales entre la tripulación y los controladores de tráfico aéreo.
La aeronave despegó del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a North Eleuthera, en Bahamas, y llevaba nueve personas a bordo. Durante su recorrido hacia la zona de Freeport, el avión enfrentó condiciones meteorológicas adversas, con fuertes lluvias y actividad de tormentas.
En las comunicaciones, un controlador del Centro de Tráfico Aéreo de Miami alertó a los pilotos sobre una extensa franja de precipitaciones de intensidad moderada a fuerte que se encontraba frente a su trayectoria. También les autorizó realizar desviaciones hacia cualquiera de los dos lados para evitar el mal tiempo. Posteriormente, la tripulación reportó formación de hielo y turbulencia moderada, antes de solicitar autorización para ascender a 37 mil pies de altura.
Uno de los aspectos que ha llamado la atención de los especialistas es la trayectoria final de la aeronave, que impactó contra el terreno con un ángulo cercano a los 70 grados, una condición considerada extremadamente inusual en la aviación.
Estimaciones de expertos señalan que, desde 1987, se han registrado aproximadamente mil 100 millones de vuelos comerciales y apenas una docena de accidentes con características similares. La probabilidad de un impacto con una inclinación de esta naturaleza se calcula entre uno por cada 38 y 95 millones de operaciones, frente a un promedio de un accidente aéreo mortal por cada 5.6 millones de vuelos.
La pronunciada caída representa un elemento importante para las investigaciones, aunque los especialistas advierten que la trayectoria, por sí sola, no permite determinar las causas del siniestro, por lo que será necesario analizar las condiciones meteorológicas, las comunicaciones y los datos técnicos disponibles.
Entre las víctimas fue identificada Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, quien se desempeñaba como copiloto. Su familia confirmó su fallecimiento. Había obtenido su licencia de piloto a los 17 años y acumulaba nueve meses de experiencia como piloto comercial. Hasta el momento, no se ha establecido si tenía el control de la aeronave cuando ocurrió el accidente.