Una investigación conjunta de autoridades estatales y federales de Estados Unidos permitió desarticular una presunta organización dedicada al tráfico de cocaína en Florida, señalada por mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa y operar desde la frontera con México.
Las indagatorias apuntan a que la red habría distribuido más de 500 kilogramos de cocaína en el área de Tampa Bay durante ocho meses. Para movilizar los cargamentos, presuntamente utilizaba tractocamiones que trasladaban la droga desde El Paso, Texas, hacia inmuebles empleados como centros de resguardo en Florida.
El caso comenzó en julio de 2026, cuando fueron decomisados 60 kilogramos de cocaína con un valor superior a 2.1 millones de dólares. Desde entonces, las investigaciones se extendieron hasta Texas y derivaron en cargos contra diez personas, entre ellas presuntos responsables de la distribución local, el transporte de los narcóticos y la coordinación logística.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, calificó el operativo como uno de los golpes relevantes contra el narcotráfico en la región. Los acusados enfrentan procesos judiciales y fianzas millonarias; su responsabilidad penal deberá determinarse ante los tribunales.