El programa Farmacias del Bienestar comenzará una nueva etapa de expansión en septiembre, con su llegada a las 24 entidades donde opera el IMSS-Bienestar, informó el subsecretario de Salud, Eduardo Clark.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario explicó que la fase piloto desarrollada en el Estado de México permitió poner en funcionamiento 491 farmacias, en las que ya fueron prescritos y entregados más de 350 mil medicamentos.
Con base en estos resultados, la estrategia será ampliada progresivamente. La previsión es que entre septiembre y noviembre de 2026 estén funcionando 6 mil 567 Farmacias del Bienestar, integradas al programa Salud Casa por Casa.
Clark también dio a conocer que, desde septiembre, las enfermeras que forman parte del programa estarán facultadas para prescribir 22 medicamentos dirigidos a la atención de enfermedades crónicas y padecimientos agudos de carácter leve.
Tras recibir la receta, cada paciente será informado sobre el lugar donde podrá obtener sus medicamentos sin costo, con el propósito de facilitar el acceso al tratamiento y reducir traslados innecesarios a hospitales.
La medida busca fortalecer la atención de primer nivel y atender oportunamente problemas de salud que no requieren servicios hospitalarios.
La estrategia contempla una segunda fase a partir de enero de 2027, cuando se prevé incorporar 12 mil 750 consultorios de atención primaria en los 24 estados con presencia del IMSS-Bienestar.
De acuerdo con Clark, esta ampliación permitirá aumentar la capacidad de atención hasta alcanzar alrededor de 40 millones de consultas, acercando los servicios médicos a las comunidades.
Por su parte, el secretario de Salud, David Kershenobich, señaló que el fortalecimiento de la atención primaria es fundamental para evitar la saturación de los hospitales, además de permitir la detección temprana de enfermedades.
El objetivo es que la población pueda recibir atención médica oportuna y accesible cerca de sus comunidades, independientemente de su situación económica, para evitar que padecimientos inicialmente menores evolucionen hasta requerir hospitalización.