Durante el juicio federal contra Meta Platforms, el exdirector de ingeniería Arturo Béjar señaló a Mark Zuckerberg como una figura clave en las decisiones de la compañía y cuestionó que la protección de los menores haya quedado por debajo de objetivos relacionados con el crecimiento, la participación de usuarios y los ingresos.
Béjar, quien trabajó en Meta entre 2009 y 2015 y posteriormente colaboró con la empresa de 2019 a 2021, afirmó que Zuckerberg tenía una participación cercana en las principales decisiones estratégicas. Según su testimonio, cuando el presidente ejecutivo establece una prioridad, la estructura interna de la compañía permite que los cambios se implementen con rapidez.
El exdirectivo compareció como primer testigo en un proceso impulsado por varios estados de Estados Unidos, que acusan a Meta de haber desarrollado Facebook e Instagram de manera que favorecieran la permanencia de los adolescentes en sus plataformas, aun frente a posibles riesgos para su salud mental. También se acusa a la empresa de haber recopilado información de menores de 13 años en contra de las normas federales.
Meta rechaza estas acusaciones y sostiene que las declaraciones de Béjar no corresponden al alcance de sus funciones dentro de la compañía. Sin embargo, sus señalamientos coinciden con críticas que ya había presentado ante el Senado estadounidense en 2023, cuando aseguró que Meta conocía problemas como el acoso y otros daños que afectaban a los adolescentes, sin tomar medidas suficientes para corregirlos.
Durante su declaración, Béjar explicó que indicadores internos relacionados con la actividad de los usuarios eran utilizados para evaluar y recompensar a los trabajadores. A su juicio, este sistema terminaba incentivando el aumento del tiempo que las personas permanecían en las aplicaciones, mientras que las medidas de seguridad quedaban relegadas.
También puso en duda algunas de las herramientas que Meta presenta como mecanismos de protección para los jóvenes. Entre ellas mencionó los avisos que invitan a los usuarios a descansar de las aplicaciones, al considerar que su configuración permitía ignorarlos con facilidad y que no estaban activados de manera predeterminada.
Otro de sus cuestionamientos se centró en los menores de 13 años. Béjar afirmó que la empresa cuenta con tecnología capaz de identificar cuentas que podrían pertenecer a niños y solicitar verificaciones, pero sostuvo que Meta no habría aplicado estas medidas de manera suficiente debido a los beneficios económicos que representa mantener a esos usuarios dentro de sus plataformas.
El juicio podría prolongarse alrededor de seis semanas y convertirse en un caso relevante para el futuro de la regulación de las redes sociales en Estados Unidos. Entre los aspectos que deberán determinarse está si Meta diseñó intencionalmente sus productos para fomentar un uso excesivo entre los menores y si ocultó información relacionada con los riesgos que enfrentaban.
Mark Zuckerberg podría comparecer posteriormente ante el tribunal para responder a los señalamientos realizados durante el proceso.