El secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó ante el Congreso estadounidense que el gobierno de México ha mostrado una mayor disposición para colaborar en temas de seguridad, aunque subrayó que Washington mantendrá el respeto a la soberanía mexicana en todas sus acciones.
El funcionario destacó que las autoridades mexicanas han incrementado la cooperación en comparación con administraciones anteriores, lo que ha permitido avances en el combate al narcotráfico, el tráfico de personas y otros delitos transfronterizos. No obstante, señaló que aún existen desafíos importantes por atender.
Mullin explicó que las organizaciones criminales operan en zonas específicas conocidas como “plazas”, cuyos líderes ya han sido identificados por las autoridades estadounidenses. Indicó que los esfuerzos para capturarlos continuarán, siempre dentro del marco del respeto a la jurisdicción de México.
Asimismo, aseguró que la coordinación bilateral ha contribuido a disminuir el flujo de drogas y migrantes irregulares hacia territorio estadounidense, además de ayudar a reducir las muertes relacionadas con el consumo de fentanilo, aunque reconoció que la crisis sigue siendo un problema vigente.
En materia fronteriza, criticó la política migratoria implementada durante el gobierno de Joe Biden, al considerar que permitió una mayor movilidad de los cárteles. En contraste, atribuyó a las medidas impulsadas por Donald Trump un fortalecimiento de la seguridad en la frontera.
El secretario también defendió la construcción de un segundo muro fronterizo y el uso de herramientas tecnológicas, como drones de vigilancia, para reforzar el control de la zona limítrofe. Añadió que la presión ejercida sobre los grupos criminales los ha obligado a modificar sus métodos de operación, como quedó evidenciado con el reciente hallazgo de un narcotúnel en la región de Otay, descubierto gracias a la colaboración entre autoridades mexicanas y estadounidenses.