El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas restricciones para los visados de estudiantes y periodistas extranjeros, como parte del endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump. De no existir objeciones por parte del Congreso, las disposiciones comenzarán a aplicarse en septiembre.
Con las nuevas reglas, los estudiantes internacionales únicamente podrán permanecer hasta cuatro años en territorio estadounidense. En el caso de los periodistas extranjeros, la autorización de estancia será de 240 días, alrededor de ocho meses, con la posibilidad de solicitar renovaciones por el mismo periodo.
Las restricciones serán aún más severas para los comunicadores provenientes de China, quienes solo podrán obtener visas con una duración máxima de 90 días.
La normativa entrará en vigor 60 días después de su publicación oficial y tendrá impacto en periodistas acreditados de cientos de medios internacionales que realizan coberturas en Estados Unidos.
La decisión generó rechazo entre organizaciones periodísticas. Más de un centenar de medios y asociaciones internacionales advirtieron que las limitaciones podrían afectar la calidad y el alcance de la cobertura informativa sobre Estados Unidos. Asimismo, Reporteros sin Fronteras calificó la medida como un golpe a la libertad de prensa y alertó que podría dificultar seriamente la operación de medios extranjeros en el país.
Hasta ahora, los estudiantes podían permanecer durante todo el tiempo que duraban sus programas académicos, mientras que los periodistas recibían visas con vigencia de hasta cinco años.
El Departamento de Seguridad Interior defendió la modificación al señalar que en los últimos años se registró un incremento considerable en el número de estudiantes y periodistas que utilizan este tipo de visas. La iniciativa ya había sido presentada anteriormente y pasó por un periodo de consulta pública antes de su aprobación.
Estas restricciones se suman a otras acciones implementadas por la administración de Donald Trump para endurecer tanto la inmigración irregular como las condiciones de ingreso y permanencia legal de ciudadanos extranjeros en Estados Unidos.