En Francia, los estudiantes regresaron este martes a las calles de Francia para exigir mejoras en las condiciones educativas, al considerar insuficientes las medidas anunciadas por el gobierno. Las movilizaciones, iniciadas a finales de septiembre, cuentan con el respaldo de sindicatos y universitarios, además del apoyo de la activista sueca Greta Thunberg.
Las protestas comenzaron con el bloqueo de planteles y continuaron con una marcha en París hacia la zona de Los Inválidos. De acuerdo con el ministro de Educación, Édouard Geffray, alrededor de 200 liceos permanecerían cerrados durante la jornada, una cifra menor a la registrada en semanas anteriores. Las autoridades estimaron una participación de entre 130 mil y 200 mil manifestantes en todo el país.
Thunberg acudió al liceo Paul Éluard, en Saint-Denis, al norte de París, donde expresó su respaldo a los jóvenes y denunció la falta de inversión en las escuelas, así como la escasa participación de los estudiantes en las decisiones que afectan su futuro. Entre las principales demandas figuran la falta de profesores sustitutos, las largas jornadas escolares, el deterioro de las aulas y las dificultades para acceder a la universidad.
Aunque el gobierno anunció la contratación de 3 mil docentes sustitutos, las organizaciones estudiantiles consideran que la medida es insuficiente y exigen un plan de inversión de 10 mil millones de euros para mejorar los liceos.
Las movilizaciones podrían extenderse durante la semana y coincidir con las protestas contra el aumento del costo de vida, en medio de la tensión política que atraviesa Francia durante el último año de mandato del presidente Emmanuel Macron.