El 12 de agosto estará marcado por dos importantes fenómenos celestes que atraerán la atención de aficionados y especialistas: un eclipse total de Sol y, durante la noche, el momento de mayor intensidad de la lluvia de meteoros Perseidas.
Según datos de la NASA, la totalidad del eclipse será visible únicamente en una franja que cruzará Groenlandia, Islandia, el norte de España, una parte del noreste de Portugal y regiones del norte de Rusia. En tanto, el eclipse podrá apreciarse de forma parcial en amplias zonas de Europa, el norte de África y el norte de Asia.
En territorio mexicano este eclipse no podrá observarse, por lo que la alternativa será seguir la cobertura en vivo que ofrecerán observatorios astronómicos y agencias espaciales a través de internet.
En el caso de España, ciudades como Madrid disfrutarán de un eclipse parcial que cubrirá casi la totalidad del Sol, con alrededor del 99.8 por ciento de ocultamiento. Las autoridades han insistido en que la observación debe realizarse exclusivamente con lentes certificados bajo la norma ISO 12312-2 y con filtros solares adecuados para cámaras y telescopios, a fin de prevenir lesiones oculares y daños en los equipos.
Los expertos también recuerdan que utilizar gafas oscuras convencionales, placas de radiografía, cristales ahumados o filtros fotográficos comunes representa un riesgo, ya que estos materiales no ofrecen la protección necesaria para observar directamente el Sol.
Una vez concluido el eclipse, el protagonismo pasará a la lluvia de estrellas Perseidas, cuyo punto máximo de actividad ocurrirá esa misma noche. A diferencia del eclipse, este fenómeno sí podrá disfrutarse desde México, especialmente durante la madrugada, sin necesidad de instrumentos ópticos.
Para una mejor experiencia, se recomienda acudir a lugares con poca contaminación lumínica y cielos despejados, condiciones que permitirán observar el paso de numerosos meteoros iluminando el firmamento.