La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo se está propagando a un ritmo acelerado y ya supera la capacidad de respuesta desplegada en la región, advirtió Julien Harneis, coordinador principal de Naciones Unidas para la atención del brote.
El funcionario señaló que alrededor de 2 mil 500 personas han muerto durante los últimos tres meses, con la mayoría de los fallecimientos concentrados en las últimas tres semanas. Además, alertó que el área afectada ya abarca una extensión mayor a la de Francia y que el virus continúa expandiéndose con mayor velocidad que los esfuerzos de contención.
La situación se agrava por la crisis humanitaria y de seguridad que prevalece en las provincias orientales del país. Los desplazamientos de población, el deterioro de los servicios médicos y la presencia de grupos armados en Ituri y Kivu del Norte dificultan el traslado de personal sanitario y suministros, aumentando el riesgo de que el brote alcance países vecinos.