Cada 15 de junio se conmemora el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una fecha reconocida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para visibilizar, prevenir y combatir las distintas formas de violencia, abuso y abandono que enfrentan millones de personas adultas mayores en todo el mundo.
Diversos estudios respaldados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) han evidenciado la gravedad del problema. Uno de ellos señala que cerca del 64 por ciento del personal que trabaja en instituciones de atención reconoció haber cometido algún tipo de maltrato hacia los residentes durante el último año. Esta situación se relaciona con factores como la falta de personal capacitado, la sobrecarga laboral y las deficiencias en los sistemas de cuidado.
La vejez corresponde a la última etapa de la vida, generalmente considerada a partir de los 65 años. Durante este periodo se presentan cambios físicos y cognitivos propios del envejecimiento, como disminución de la memoria, pérdida de capacidades psicomotrices, reducción de la agudeza visual y auditiva, así como una menor capacidad de adaptación.
Ante el crecimiento de la población adulta mayor a nivel mundial, especialistas y organismos internacionales advierten sobre la importancia de garantizar condiciones de vida seguras, respetuosas y dignas para este sector. Sin embargo, en muchas regiones, especialmente donde existen altos niveles de pobreza, las personas mayores enfrentan abandono, discriminación y diversas formas de violencia.
La falta de recursos económicos, apoyo familiar o servicios adecuados de atención provoca que muchas personas de edad avanzada dependan del cuidado de terceros, situación que en algunos casos las expone a abusos físicos, psicológicos o económicos debido a su condición de vulnerabilidad.
Con el propósito de promover y defender los derechos de las personas mayores, la ONU estableció esta conmemoración el 15 de junio de 2006. Desde entonces, la fecha busca sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de erradicar el maltrato hacia quienes han contribuido durante décadas al desarrollo de sus comunidades y merecen una vejez con respeto, protección y bienestar.