El 22 de abril se conmemora el Día Internacional de la Madre Tierra, una fecha reconocida oficialmente por las Naciones Unidas mediante la resolución 63/278 en el año 2009.
La conmemoración se instauró formalmente en 2009 con el propósito de generar conciencia sobre problemáticas globales como la superpoblación, la contaminación, la pérdida de biodiversidad y otros desafíos ambientales que afectan al planeta.
El origen de esta fecha se remonta a 1968, cuando el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos organizó un simposio de ecología humana dirigido a estudiantes, con el fin de analizar el impacto del deterioro ambiental en la salud.
Posteriormente, en 1970, el senador y activista Gaylord Nelson impulsó la creación de una agencia ambiental y promovió una manifestación masiva en la que participaron miles de universidades, escuelas y comunidades. Como resultado de esta movilización, el gobierno estadounidense estableció la Agencia de Protección Ambiental y promulgó diversas leyes de protección ecológica.
En 1972 se llevó a cabo la primera conferencia internacional sobre medio ambiente, conocida como la Cumbre de la Tierra de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a líderes mundiales sobre la gravedad de los problemas ambientales.
A lo largo de los años, esta conmemoración ha impulsado numerosas iniciativas a nivel mundial. Durante el 20 aniversario en 1990, se realizaron acciones significativas como la recolección de basura en el Monte Everest por equipos internacionales, la formación de una cadena humana de 800 kilómetros a lo largo del río Loira en Francia, y protestas contra la contaminación vehicular en Italia.
También se desarrollaron campañas de limpieza en Jordania, actividades de reciclaje en Japón y la declaración del Día de la Tierra como festividad nacional en Haití, entre otras acciones enfocadas en la protección ambiental.
Desde 2005, la ONU impulsa el premio “Campeones de la Tierra”, el máximo reconocimiento ambiental a nivel mundial, destinado a personas y organizaciones que contribuyen significativamente a la protección del medio ambiente y promueven un futuro sostenible.
Relación entre la salud del planeta y la humanidad
La pandemia de COVID-19 evidenció la estrecha relación entre la salud humana y el estado del planeta. Factores como la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la producción intensiva aumentan el riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), cada cuatro meses surge una nueva enfermedad infecciosa en humanos, y aproximadamente el 75% de estas tiene origen animal, lo que refleja la profunda conexión entre el bienestar ambiental y la salud global.