A dos días del inicio de la Copa Mundial de Futbol 2026, el Gobierno de la Ciudad de México puso en marcha dos nuevas rutas de trolebús como parte del plan de movilidad diseñado para atender la demanda de miles de aficionados que se desplazarán hacia los estadios y principales puntos de concentración durante el torneo.
Las nuevas líneas son la Ruta Cero, conocida como “El Chapulín”, que enlaza el CETRAM Chapultepec con Ciudad Universitaria, y la Ruta 14, que conecta Ciudad Universitaria con el Estadio Ciudad de México. En conjunto, ambas incorporan 35 kilómetros de transporte eléctrico a la red capitalina.
Durante el arranque oficial del servicio en el CETRAM Chapultepec, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó que con estas obras la ciudad alcanza los 100 kilómetros adicionales de infraestructura de electromovilidad comprometidos antes del comienzo de la justa mundialista.
La mandataria capitalina informó que la inversión destinada a ambas rutas asciende a mil 600 millones de pesos y beneficiará a más de 300 mil habitantes de las zonas por donde circulan.
La Ruta Cero recorrerá 22 kilómetros entre Chapultepec y Ciudad Universitaria mediante 60 trolebuses eléctricos de nueva generación. Se estima que el trayecto completo tendrá una duración cercana a los 55 minutos, con frecuencias de paso de aproximadamente dos minutos. Las unidades cuentan con capacidad para 85 pasajeros, accesibilidad universal y tecnología orientada a disminuir la contaminación y el ruido.
Por su parte, el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, señaló que esta nueva conexión fortalecerá la integración del transporte público al enlazarse con cuatro líneas del Metro, tres del Metrobús y toda la red de trolebuses, facilitando los traslados y reduciendo tiempos de espera.
Además, anunció que la Ruta Cero ampliará gradualmente su recorrido hacia Huipulco y posteriormente hasta Cafetales, extendiendo la cobertura del sistema de transporte eléctrico en el sur de la capital.
Las autoridades también resaltaron que la incorporación de las rutas permitió retirar de circulación 132 microbuses obsoletos, de los cuales 52 correspondían al corredor de la Ruta Cero. Según Brugada, el reemplazo de estas unidades por trolebuses eléctricos contribuye a mejorar la calidad del aire, la seguridad y la eficiencia del transporte público.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el beneficio ambiental generado por ambas rutas equivale a la plantación de más de 150 mil árboles y a la salida de circulación de más de dos mil automóviles.