La Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural de la Secretaría de Bienestar y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) suscribieron un convenio de colaboración con el objetivo de coordinar acciones de restauración, conservación y producción agroecológica en Áreas Naturales Protegidas y sus zonas de influencia.
El acuerdo fue firmado por la subsecretaria Columba Jazmín López Gutiérrez y el comisionado nacional Pedro Carlos Álvarez Icaza Longoria, quienes destacaron que el programa Sembrando Vida será clave para impulsar la gestión sostenible de estos territorios.
Entre las metas se encuentran la recuperación de áreas degradadas, la transición hacia prácticas agroecológicas, la conservación de paisajes bioculturales y el fortalecimiento de los medios de vida de comunidades rurales.
Durante el acto, López Gutiérrez subrayó que el convenio permitirá que las actividades productivas se desarrollen respetando la normatividad ambiental vigente, además de reforzar la capacitación y asesoría técnica para las y los productores, con el fin de garantizar el cuidado de los ecosistemas.
Como parte de la estrategia, se contempla la siembra de 300 millones de plantas en 2026, incluyendo especies nativas, endémicas y protegidas, con el apoyo de más de 18 mil viveros comunitarios. Estas acciones buscan contribuir a la restauración del suelo, la infiltración de agua, la generación de oxígeno y la recuperación de hábitats.
En la península de Yucatán, el proyecto prevé intervenir mil 390 hectáreas para la creación de corredores bioculturales basados en sistemas tradicionales mayas, con el objetivo de fortalecer la conectividad ecológica entre Calakmul y Sian Ka’an, beneficiando a diversas comunidades de Campeche y Quintana Roo.
Asimismo, las acciones favorecerán la conservación de rutas de fauna y hábitats de distintas especies, incluyendo el jaguar y diversas aves y anfibios.
Por su parte, Álvarez Icaza Longoria resaltó que Sembrando Vida contribuye a transformar el campo mexicano, al tiempo que impulsa la restauración de ecosistemas, la protección de la biodiversidad, la recuperación de paisajes y la generación de empleos e ingresos para las familias.
El convenio también contempla capacitación, asistencia técnica, intercambio de conocimientos bioculturales, educación ambiental y el fortalecimiento de capacidades locales, así como la elaboración de planes de trabajo para dar seguimiento a las acciones.
Con esta alianza, el Gobierno de México busca consolidar una estrategia que coloca a las comunidades rurales como eje central de la restauración ambiental y del desarrollo sostenible, promoviendo bienestar y cuidado de la naturaleza.