La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de Estados Unidos detectó que los nueve bancos nacionales más grandes bajo su supervisión mantenían políticas que podían influir en la prestación de servicios financieros por motivos políticos, religiosos o relacionados con determinadas actividades económicas.
El informe, elaborado tras revisar cerca de 100 mil quejas y cientos de decisiones bancarias entre 2020 y septiembre de 2025, identificó restricciones a clientes vinculados con sectores como las criptomonedas, la exploración petrolera, la minería de carbón y la fabricación de armas.
Aunque las denuncias provinieron principalmente de grupos conservadores, también se encontraron casos que involucraron a organizaciones relacionadas con el Partido Demócrata.
Entre los ejemplos figura WePay, procesador de pagos adquirido por JPMorgan Chase, que habría cerrado cuentas de comerciantes que vendían productos relacionados con el movimiento MAGA o con Donald Trump. El banco aseguró que detectó irregularidades en los procedimientos, realizó correcciones y reiteró que prohíbe la discriminación por razones políticas o religiosas.
La investigación respondió a una orden ejecutiva emitida por Trump en 2025 para examinar posibles casos de exclusión bancaria por motivos ideológicos.
La OCC aclaró que no todos los cierres de cuentas son indebidos, pues pueden responder a riesgos legales o financieros, mientras que su titular, Jonathan V. Gould, sostuvo que el acceso a los servicios bancarios debe garantizarse sin importar las creencias o afiliaciones políticas de los clientes.